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LA CASA DE LA LOCA CASO PALOMARES DEL RIO (Articulo de Angel Jesus Rivero)
Había sido
invitado por un grupo de personas, los componentes del programa radiofónico
LA ESFERA, para que asistiera con ellos a ver una casa abandonada
separada del núcleo residencial de Palomares del Río, en el Aljarafe
sevillano. ¿Una casa
abandonada más? Sí, como otra cualquiera, pero sobre ella reinaba
una dolorosa leyenda de amor que se mantenía en la memoria de los
habitantes de aquella población. Según ésta, la hija de un rico
hacendado se había enamorado de un pobre sirviente que suspiraba por
ella. Los padres, enterados de esta relación, mantuvieron a su hija
encerrada en la hacienda hasta el punto de que la joven acabó
enloqueciendo y muriendo posteriormente, quedando su espíritu
encerrado en aquella casa igual que lo había estado en vida. Con los
años la casa fue abandonada y una fría noche de noviembre de 2004 me
acogía entre sus derruidos muros.
Gracias a
esta historia ese grupo de personas que me invitó a conocer el lugar
había conseguido algunas psicofonías, hechas públicas a través de,
al menos, dos programas de radio (La Esfera y Años Luz) y estaba
realizado una investigación con la intención de dejar plasmada la
presencia de alguna entidad en aquella edificación. La investigación
puso de manifiesto que en el lugar también se produjeron otros hechos
desafortunados que acabaron con la vida de alguien que se encontraba
en los terrenos que rodean aquella casa al caer encima de la furgoneta
donde se encontraba la rama de un gigantesco árbol bajo el que se había
cobijado (se ha podido confirmar que no había nadie dentro de la
furgoneta cuando cayó la rama). Una de
las veces en las que pude visitar el sitio me llamó la atención que
conforme subía la escalera de seis peldaños que se anteponía a la
puerta de entrada un padre y su hijo, de unos 12 años, pasaban por el
camino cercano en bicicleta. El hijo, atraída su curiosidad ante la
presencia de alguien con “aparatos” entrando en aquella casa,
gritaba: “Papá, mira. Hay gente entrando. Yo también voy a
entrar”. El padre, con tono asustado, le decía que no, que se
dejase de tonterías y que continuase su marcha. El muchacho insistía
cada vez más empecinado en su idea: “Pues yo me meto... Que sí,
que ahí era donde trabajaba el abuelo y yo quiero entrar”. Al final
la autoridad y el tono medroso del padre acabaron imponiéndose a los
deseos del adolescente y ambos continuaron su camino.
Ese miedo que
inspiraba las constantes negativas del padre me dieron que pensar y
supuse que ese hombre era consciente de que en aquella casa el espíritu
de una mujer se manifestaba de tarde en tarde. Por mi parte
conseguí otro testimonio que difería un poco de la anterior
historia. Este nuevo relato aseguraba que la casa había sido habitada
efectivamente por una mujer, enferma mental, a la que su familia había
aislado pero no abandonado pues era cuidada, por tratarse de una
familia bien situada económicamente, por personas preparadas para
ello. ¿Tendría
esta nueva explicación algo de paranormal? ¿Acaso tenía que ver con
la débil psicofonía que me salió la primera noche que estuve?
Pudiera ser, si se tiene en cuenta que nadie, aparte de los propios
cuidadores, estaba en la casa para supervisar el tratamiento que se le
daba a esa mujer, muerta muy mayor sobre los años 80. Ese trato
recibido, o maltrato, como desgraciadamente vemos algunas veces en las
noticias por televisión, hubiera podido hacer vivir un infierno a la
anciana. Y si hubiera contado a sus familiares lo que ocurría
posiblemente no la habrían creído... ¿quién haría caso a una
loca? La obtención de este sonido ha sido muy difícil. La noche en la que lo saqué había tenido un problema y el magnetofón no había grabado nada. Decidí repetir la operación, alejándome del resto del grupo, y coloqué el aparato grabador en una columna situada fuera del edificio donde ya se habían conseguido otras entradas psicofónicas y me fui. En un primer momento pensé que no había obtenido nada pero algo me decía que escuchase con más cuidado. Ecualicé de manera diferente el sonido y escuché algo parecido a una respiración. Y tras muchas ampliaciones y filtraciones pude entender qué podría decir.
Lo de los maltratos a la anciana es sólo una suposición sin fundamento, una teoría de trabajo, pues ningún indicio existente apuntaba a esa posibilidad. Tan sólo algunas psicofonías tan débiles y dudosas como la mostrada arriba. En el lugar existen unas palmeras datileras a la que los niños iban a buscar sus frutos. Conocedores de que la acción que estaban haciendo no era la más correcta evitaban ser vistos por cualquiera de los de la casa pero las recriminaciones no tardaban en llegar al ver a aquellos niños subidos en las palmeras robando algo que no era suyo. Entonces sonaba la voz de alerta:"¡que viene la loca!" y todos corrían asustados mientras la mujer los miraba desde la parte anterior de la vivienda o sentada en el rincón que formaban las tres columnas donde otrora salieran curiosas psicofonías. Los pobres resultados conseguidos hasta la fecha levantaron muchas dudas entre los que allí fuimos varias veces por lo que se decidió aplazar las visitas hasta otra ocasión que pudiera ser más propicia. Todo indicaba que era una leyenda urbana. La loca había existido pero nada, salvo ese accidente en el que cayó el árbol sobre la furgoneta, indicaba que aquella casa estuviera embrujada como se empezó a rumorear tras el incidente mencionado. De haber algo todo apuntaba a que pudiera tratarse de una impregnación y dicho incidente podría haber sido la "chispa" que originara el inicio de los fenómenos. INVESTIGACION 24/06/05 La noche del 24 de junio de 2005 sería la última, salvo que la suerte respecto a la investigaciones cambiase. Fuimos cuatro
personas las que decidimos acudir aquella noche. A pesar de ser verano
la temperatura era magnífica y no hacía nada de calor. Tampoco se
movía nada de viento. Lo primero que nos llamó la atención aquella
noche es que estando dentro de la casa, a pesar de no tener ni puertas
ni ventanas, hacía un gran calor. Las paredes no mostraban en su
superficie muestras de tal temperatura, presentando una sensación térmica
acorde con el frescor de la noche. En un momento dado, mientras
permanecíamos juntos haciendo pruebas, un viento frío, denso, cruzo
en medio de nosotros. A partir de entonces se precipitarían los
acontecimientos. Mientras hacíamos más pruebas divididos en dos
grupos mi acompañante vio una especie de sombra encorvada de mujer
mayor, no muy alta, por la parte superior de la vivienda. Esa misma
sombra sería vista por otro de los asistentes una o dos horas más
tarde sin haber tenido conocimiento de la primera visión. Mi cámara de video tenía las baterías recién cargadas. Es la mayor batería existente en el mercado con suficiente energía para más de dos horas de grabación. A pesar de ello en tan solo 15 minutos de uso quedaron totalmente agotadas. Pero lo más interesante fueron los resultados psicofónicos. De todas las inclusiones que se obtuvieron hubo una que permitió abrir una nueva línea de trabajo. En ese sonido se escuchaba una especie de rezo o cántico que se asemejaba bastante a un ritual afro-brasileño conocido como “umbanda” y que decía "Salve Jesús". La policía había confirmado que en cierta ocasión hubo de intervenir para expulsar a un grupo de gitanos de origen portugués que se habían asentado en sus terrenos. La umbanda es practicada en algunos lugares de Portugal y cabría la posibilidad que ese grupo de personas la hubiese practicado allí. ¿Pudo haber sido la realización de alguna de estas prácticas el auténtico origen, la chispa, que originara el inicio de los sucesos que pudieran haberse manifestado en una casa llena de impregnaciones?
Todo sería cuestión de seguir con unas investigaciones que habíamos dado por terminadas.
POST INVESTIGACION: Estas investigaciones fueron complementadas por los miembros del grupo de "misterios sevillanos", alguno de cuyos integrantes realizaron una ouija junto con la periodista Rosa Hernández de CRN Giralda (salió el nombre de Rosa) y obtuvieron una curiosa psicofonía. Dicha periodista afirma ante las cámaras haber sido testigo de una voz susurrante que le decía "hola". Igualmente la señorita Hernández aseguraba haber encontrado una vela en las columna izquierda de la escalera de acceso que cuando ella subió no estaba. Desgraciadamente esa vela fue abandonada allí por componentes del equipo radiofónico de La Esfera. Se encontró uno o dos días antes en los antiguos aseos de la casa, donde había sido utilizada por drogadictos para calentar la heroína antes de consumirla, y reutilizada para alumbrarse y ahorrar las baterías de las linternas. De la mano del nombrado grupo de "misterios sevillanos" el caso saltó a varias cadenas de televisiones locales y finalmente a medios televisivos nacionales (programa El Buscador, Tele 5, el 22/05/06 y el 4/06/06).
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